El test de Turing (o prueba de Turing) es una prueba de la habilidad de una máquina de exhibir un comportamiento inteligente similar al, o indistinguible de, el de un humano. Alan Turing propuso que un humano evaluara conversaciones en lenguaje natural entre un humano y una máquina diseñada para generar repuestas similares a las de un humano. El evaluador sabría que uno de los miembros de la conversación es una máquina y todos los participantes serían separados de otros. La conversación estaría limitada un medio únicamente textual como un teclado de computadora y un monitor por lo que sería irrelevante la capacidad de la máquina de transformar texto en habla. En el caso de que el evaluador no pueda distinguir entre el humano y la máquina acertadamente (Turing originalmente sugirió que la máquina debía convencer a un evaluador, después de 5 minutos de conversación, el 70% del tiempo), la máquina habría pasado la prueba. Esta prueba no evalúa el conocimiento de la máquina en cuanto a su capacidad de responder preguntas correctamente, solo se toma en cuenta la capacidad de esta de generar respuestas similares a las que daría un humano.
Turing
propuso esta prueba en su ensayo “Computing Machinery and Intelligence” de 1950
mientras trabajaba en la Universidad de Mánchester. Inicia con las palabras:
“Propongo que se considere la siguiente pregunta, ‘¿Pueden pensar las
máquinas?’”. Como es difícil definir la palabra “pensar”, Turing decide
“reemplazar la pregunta con otra que está estrechamente relacionada y en
palabras no ambiguas. La nueva pregunta de Turing es: “¿Existirán computadoras
digitales imaginables que tengan un buen desempeño en el juego de imitación?
Turing creía que esta pregunta si era posible de responder y en lo que resta de
su ensayo se dedica a argumentar en contra de las objeciones principales a la
idea de que “las máquinas pueden pensar”. Desde 1950, la prueba ha sido altamente
influencia y criticada además de ser esencial en el concepto de la filosofía de
la inteligencia artificial.
Alan
Turing
La
“inteligencia maquinaria” ha sido un tema que investigadores del Reino Unido
han seguido desde 10 años antes de que se fundara el campo de investigación de
la inteligencia artificial (IA) en 1956.
Era un tema comúnmente discutido por los miembros del “Club de la razón”, grupo
informal de investigadores cibernéticos y electrónicos británicos que incluía a
Alan Turing.
Turing,
en particular, había estado trabajando con el concepto de la inteligencia
maquinaria desde al menos 1941 , una de las primeras menciones de la
“inteligencia computacional” fue hecha por Turing en 1947. En el reporte de
Turing llamado “maquinaria inteligente”, él investigó “la idea de si era, o no,
posible para una máquina demostrar un comportamiento inteligente" y como
parte de su investigación, propuso lo que se puede considerar como un
predecesor de sus pruebas futuras:
No es
difícil diseñar una máquina de papel que juegue bien ajedrez. Hay que conseguir
3 hombres como sujetos para el experimento. A,B y C. A y C son dos jugadores
malos de ajedrez mientras que B es el operador de la máquina. … Se usan dos
cuartos con algún arreglo para transmitir los movimientos y se lleva a cabo un
juego entre C y ya sea A o la máquina. C puede tener dificultad al decidir
contra quien está jugando.
El primer
texto publicado escrito por Turing enfocado completamente en la inteligencia de
las máquinas fue “Computing Machinery and Intelligence”. Turing inicia este
texto diciendo “Me propongo tomar en cuenta la pregunta "¿Pueden pensar
las máquinas?. Turing menciona que el acercamiento tradicional es empezar con
definiciones de los términos “máquina e inteligencia”, decide ignorar esto y
empieza reemplazando la pregunta con una nueva, “que está estrechamente
relacionada y en palabras no ambiguas. Él propone, en esencia, cambiar la
pregunta de “¿pueden las máquinas pensar? a ¿Pueden las máquinas hacer, lo que
nosotros (como entidades pensantes) hacemos?.La ventaja de esta nueva pregunta
es que “dibuja un límite entre las capacidades físicas e intelectuales del
hombre.
Para
demostrar este acercamiento, Turing propone una prueba inspirada en el “Juego
de imitación”, en este entraban un hombre y una mujer a cuartos separados y el
resto de los jugadores intentaría distinguir entre cada uno por medio de
preguntas y leyendo las respuestas (escritas a máquina) en voz alta. El
objetivo del juego es que los participantes que se encuentran en los cuartos
deben convencer al resto que son el otro. (Huma Shah argumenta que Turing
incluye la explicación de este juego para introducir al lector a la prueba de
pregunta y respuesta entre humano y máquina ) Turing describe su versión del
juego de la siguiente manera:
Nos
hacemos la pregunta, ¿Qué pasaría si una máquina toma el papel de A en este
juego? ¿Se equivocaría tan frecuentemente el interrogador en esta nueva versión
del juego que cuando era jugado por un hombre y una mujer? Estas preguntas
sustituyen la pregunta original ¿Pueden pensar las máquinas?.
Más
adelante en el texto se propone una versión similar en la que un juez conversa
con una computadora y un hombre. A pesar de que ninguna de las versiones
propuestas es la misma que conocemos hoy en día, Turing propuso una tercera
opción, la cual discutió en una transmisión de radio de la BBC, donde un jurado
le hace preguntas a una computadora y el objetivo de la computadora es engañar
a la mayoría del jurado haciéndolo creer que es un humano.
El texto
de Turing consideraba nueve objeciones putativas las cuales incluyen a todos
los argumentos mayores, en contra de lainteligencia artificial, que habían
surgido en los años posteriores a la publicación de su texto (ver “Computing
Machinery and Intelligence”).6
ELIZA y
PARRY
En 1966,
Joseph Weizenbau creó un programa que aseguraba pasar la prueba de Turing. Este
programa era conocido como ELIZA y funcionaba a través del análisis de las
palabras escritas por el usuario en busca de palabras clave. En el caso de
encontrar una palabra clave, una regla que transformaba el comentario del
usuario entra en acción y se regresaba una oración resultado. Si no se
encontraba alguna palabra clave, ELIZA daba una respuesta genérica o repetía
uno de los comentarios anteriores. Además, Weizenbaum desarrolló a ELIZA para
replicar el comportamiento de un psicoterapeuta Rogeriano lo que permitía a
ELIZA (asumir el rol de alguien que no conoce nada del mundo real. El
programa
fue capaz de engañar a algunas personas haciéndolas creer que hablaban con una
persona real e incluso algunos sujetos fueron “muy difíciles de convencerles de
que ELIZA no era humana. Como resultado, ELIZA es aclamado como uno de los
programas (probablemente el primero) en pasar la prueba de Turing, aunque esto
es muy controversial. (ver más adelante).
PARRY fue
creado por Kenneth Colby en 1972, era un programa descrito como “ELIZA con
carácter. Este intentaba simular el comportamiento de un esquizofrénico
paranoico usando un acercamiento similar (probablemente más avanzado) al de
Weizenbaum. PARRY fue examinado usando una variación de la prueba de Turing con
tal de validar el trabajo. Un grupo de psiquiatras experimentados analizaba a
un grupo de pacientes reales y computadoras ejecutando el programa PARRY a
través de teletipos. A otro grupo de 33 psiquiatras se les enseñaban
transcriptos de las conversaciones. A ambos grupos se les pedía indicar cuales
pacientes eran humanos y cuales eran computadoras. Los psiquiatras fueron
capaces de responder correctamente solo 48% de las veces, un valor consistente
con respuestas aleatorias.
En el
Siglo XXI, versiones de estos programas (llamados “bots conversacionales”)
siguieron engañando a la gente. “CyberLover”, un programa de malware, acechaba
a usuarios convenciéndoles de “revelar información sobre sus identidades o de
entrar a un sitio webque introduciría malware a sus equipos”. El programa
surgió como un “Riesgo de San Valentín” coqueteando con la gente “buscando
relaciones en línea para recabar información personal.

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